El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil desestimó este miércoles los recursos presentados por el expresidente Jair Bolsonaro, quien intentaba recusar a dos magistrados en el proceso judicial que enfrenta por su presunta participación en una trama golpista tras las elecciones de 2022.
La mayoría de los jueces de la Corte respaldó el voto del presidente del STF, Luiz Roberto Barroso, quien rechazó los pedidos de apartar a los magistrados Cristiano Zanin y Flávio Dino, ambos señalados por la defensa de Bolsonaro como supuestamente parciales por haber promovido acciones legales contra él antes de asumir sus cargos actuales.
Argumentos sin respaldo legal
Barroso fue el primero en manifestar su decisión a través del sistema de votación electrónica del tribunal, y fue secundado rápidamente por otros cinco jueces, consolidando así una mayoría irreversible. Según su voto, los recursos de Bolsonaro no presentan elementos nuevos y las recusaciones no tienen fundamento jurídico bajo el Código de Procedimiento Penal brasileño.
Los jueces Zanin y Dino, directamente implicados en las recusaciones, quedaron impedidos de votar. El resto del pleno tiene hasta la medianoche del jueves para emitir sus posicionamientos, aunque el desenlace ya está definido.
Rechazo también a Braga Netto
En paralelo, el STF también rechazó un recurso similar presentado por el exministro de Defensa Walter Braga Netto, otro de los acusados clave en la supuesta conspiración. Su defensa solicitaba la exclusión del juez Alexandre de Moraes del caso, argumentando que uno de los planes investigados contemplaba atentar contra su vida, lo que a su juicio haría inviable su imparcialidad como magistrado.
Juicio inminente
La Corte ha fijado para el 25 y 26 de marzo tres sesiones extraordinarias en las que se determinará si las denuncias presentadas por la Fiscalía contra Bolsonaro y otros siete acusados serán aceptadas formalmente, lo que abriría paso a un juicio penal.
Las acusaciones incluyen delitos como tentativa de abolición violenta del Estado Democrático de Derecho, conspiración armada, y golpe de Estado. Según la investigación, la trama comenzó tras la derrota electoral de Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva en octubre de 2022 y culminó con la invasión violenta de las sedes del Congreso, el Tribunal Supremo y la presidencia el 8 de enero de 2023, en un intento por presionar al Ejército para impedir la consolidación del nuevo Gobierno.
Esta decisión del STF marca un revés significativo para Bolsonaro, quien ve reducidas sus opciones procesales frente a un caso que podría tener profundas consecuencias políticas y penales para su futuro.